Empieza por la tarea del sitio
Antes de pedir una cotización, escribe qué debe poder hacer una persona después de entrar. ¿Entender un servicio y solicitar información? ¿Comparar varias líneas de negocio? ¿Consultar artículos? Esa respuesta define la estructura y evita pagar por páginas que no aportan nada al recorrido.
Una landing concentra una oferta en una sola página. Un sitio de varias páginas permite separar contenidos que necesitan más contexto. Tener más espacio resulta útil cuando cada página cumple una función; repetir el mismo mensaje con otra fotografía no lo vuelve más completo.
Tres referencias de precio en bisel
Los siguientes precios son propuestas en pesos mexicanos por proyecto. El alcance final se confirma antes de comenzar. Sirven para ubicar un punto de partida y conversar con información más concreta sobre lo que necesitas.
- Landing — $8,000 MXN: una página de hasta seis secciones, diseño para móvil y escritorio, formulario o WhatsApp y configuración básica de SEO.
- Sitio de 3 páginas — $16,000 MXN: hasta tres páginas, diseño para móvil y escritorio, formularios de contacto y configuración básica de SEO.
- Sitio completo — $28,000 MXN: hasta ocho páginas, administrador de blog o noticias, formularios de contacto y SEO avanzado: investigación de palabras clave, arquitectura de contenidos, datos estructurados pertinentes y configuración de Search Console. El seguimiento continuo se cotiza aparte; no se garantizan posiciones.
Lo que puede cambiar el alcance
Una cotización debe decir de dónde saldrán los textos y las imágenes. Ordenar material existente y desarrollar una narrativa desde cero son trabajos distintos. También conviene precisar quién carga el contenido, cuánto hay que revisar y cuántas rondas de ajustes se contemplan.
Las funciones merecen una conversación propia. Un formulario de contacto no equivale a un sistema de reservas con horarios, pagos y reglas de cancelación. Si el sitio necesita cuentas, permisos, paneles o integraciones, puede tratarse de una aplicación web. En ese caso, el presupuesto se construye alrededor de los procesos y las excepciones, además de las pantallas.
Separa construcción y operación
La inversión inicial y los costos de mantener el sitio disponible deben aparecer por separado. En bisel, dominio, hosting, licencias y producción de foto o video se cotizan aparte de los paquetes web. Confirma también qué mantenimiento se propone, con qué periodicidad y qué sucede si necesitas una página o función adicional.
Aclara quién será titular de las cuentas y quién conservará sus accesos. Un precio resulta difícil de evaluar si desconoces dónde quedará el dominio o cómo podrás actualizar información. La entrega necesita responsables definidos, además de una fecha de publicación.
Un ejemplo para dimensionar
Ejemplo hipotético: un taller quiere presentar un solo servicio especializado y recibir solicitudes con fotografías. Una landing puede ser un buen inicio si alcanza para explicar el trabajo, mostrar información relevante y facilitar el contacto. Hay que confirmar cómo se enviarán las imágenes, porque adjuntarlas a un formulario puede añadir requisitos distintos a un enlace de WhatsApp.
Si ese mismo negocio ofrece varias líneas que requieren explicación detallada, podría necesitar páginas independientes. La decisión se toma por la información y el flujo de contacto, no por elegir automáticamente el paquete más grande.
Preguntas que hacen comparable una propuesta
Pide un documento que permita verificar lo que recibirás. Además del precio, revisa estos puntos con quien vaya a construir el sitio:
- ¿Cuántas páginas y qué funciones están incluidas, y quién prepara textos e imágenes?
- ¿Qué revisiones se contemplan y cómo se cotizan los cambios fuera de alcance?
- ¿Qué se revisará en móvil, formularios y navegación antes de publicar?
- ¿Qué pagos serán recurrentes, qué impuestos aplican y qué soporte se ofrece después?
Elige lo que puedes poner a trabajar
Un sitio necesita contenido que puedas sostener y un equipo que atienda las consultas. Si agregas un blog, define quién publicará. Si incluyes un formulario, decide quién lo revisará. El mejor punto de partida es un alcance que resuelva tu necesidad actual y deje claras las decisiones que vendrán después.